En la próxima edición de Wrestlemania se vivirán muchos momentos emocionantes, y habrá muchos títulos y cinturones de campeón en juego. Sin embargo, lo más importante sin duda de esa noche va a ser lo que se jugará el legendario Ric Flair; nada más y nada menos que seguir en activo o verse forzado a retirarse, todo dependerá del resultado que consiga ante Shawn Michaels este Sábado noche. Tal y como muchos de vosotros sabéis, el jefe de la WWE, Vince McMahon, dio un tiempo de margen al Nature Boy para que pensara en su retirada de los cuadriláteros. Ante la Negativa de Flair, McMahon le puso un ultimátum: la próxima vez que perdiera un combate, debería abandonar forzosamente la compañía. Aquello fue en noviembre, y desde entonces grandes luchadores como Randy Orton, Triple H, MVP o Mr. Kennedy han caído ante la nada despreciable forma física y la aguda inteligencia y astúcia del chico natural. En Wrestlemania tendrá una nueva oportunidad de demostrar que sigue siendo una leyenda viva de este deporte, en un combate de máxima tensión contra su amigo de toda la vida, “el rompecorazones” Shawn Michaels.
Precisamente la designación de ese contrincante no dejó de resultar polémica. Había quién hablaba de amaño, y que Michaels podía dejarse ganar para que su amigo siguiera en activo en esto de la lucha libre. Tales rumores fueron apagados y desmentidos rotundamente en público por ambos en un programa de Raw, en el que aseguraron que darían el 100% en derrotar a su oponente, tal y como siempre han hecho contra otros luchadores. Las malas lenguas quedaban calladas de raíz.
Sinceramente, no sé muy bien qué deseo que ocurra con Ric Flair. Es indiscutible que estamos ante una de las leyendas más importantes del Wrestling, y de hecho hace poco incluso se anunció su inclusión en el Hall Of Fame de la WWE. Sin embargo, sigo pensando que un hombre que se va acercando poco a poco a la sexta década de su vida poco más puede aportar ya. Su astúcia solo sirve para disimular un evidente empeoramiento físico (lógico con el paso de la edad), y sus movimientos cada vez son más lentos, torpes y previsibles. De hecho, si su famosa Figure Four Leglock no le hubiera asistido en los momentos que más necesitaba, probablemente no habría llegado entero ni a Royal Rumble. Todo mi respeto para esta leyenda de la lucha libre (35 años sobre los cuadriláteros, algo único en su estirpe), pero tal vez fuera mejor que pensara en hacer otro tipo de cosas ya. Ahora bien, estoy dispuesto a cambiar de opinión si da un buen espectáculo en Wrestlemania y consigue seguir adelante con su extensa carrera, eso por descontado.

He aquí sus últimas victorias, ante MVP en Royal Rumble y ante Mr. Kennedy en No Way Out, en ambos casos utilizando su “figura a cuatro” para conseguir la rendición del oponente.