Con cierto retraso pero aquí está la crítica que me faltaba por añadir. Próximamente el disco de Marzo.
Sonic Youth – Dirty (1992)

Se habla mucho de la influencia que Nevermind tuvo no solo para el éxito del Grunge como sonido predominante de la primera mitad de los 90, sino también para que otras bandas que hasta entonces no eran conocidas por el gran público, y que en otro tiempo no habrían conseguido tener una oportunidad, consiguieran cotas más altas de popularidad. Más allá del Grunge y más allá de las bandas que todo el mundo conoce a la perfección, otros grupos consiguieron hacerse oír y hacerse ver, aprovechando el tirón que “lo alternativo” tenía en aquél momento.
Una de las bandas que supo explotar ese factor a la perfección fue Sonic Youth. No me malinterpreten, ellos ya tenían una base de fans sólida desde antes de los 90, y discos como el clásico Daydream Nation (1989) recibieron una respuesta unámimamente favorable tanto de público como de prensa. Para su ocatvo disco de estudio Dirty, la banda de Kim Gordon dejó de lado la experimentación, el ruido y las estructuras complejas que tanto practicaban en trabajos anteriores, ofreciendo un trabajo bastante más ameno, agradable de oír e incluso en algunos momentos más comercial que sus discos predecesores. Por ejemplo, por primera vez en la carrera de los Youth encontramos canciones perfectamente distinguibles como single, algo que no ocurría en otros trabajos, donde cada pista solo era una pieza más de un puzzle a completar. Canciones como 100%, Drunken Butterfly, Sugar Kane o Youth Against Fascism sorprenden por su immediatez, por ser Rock ruidoso y agresivo, pero a la vez conservando esa pincelada comercial para la radio y las televisiones.
Tal vez tenga bastante que ver el equipo que utilizaron para la grabación de este álbum. Tal y como en su momento hizo la banda de Cobain en el disco que los llevó a la fama, también en esta ocasión Butch Vig y Andy Wallace se encargaban de las labores de producción y mezcla. La facilidad con la que estos dos técnicos entendían tanto las necesidades del mainstream como las del Rock alternativo les hacía ver con mayor claridad cómo el sonido de unos podía adaptarse a las expectativas comerciales de los otros.
Pero no hay que equivocarse, esto no quiere decir que Sonic Youth renunciaran a su identidad. Al contrario, todos los elementos característicos de su música (salvo quizá la complejidad que tenían otras composiciones) están bien presentes en este Dirty. No faltan las letras abstractas e irónicas tan características, así como tampoco los momentos de locura y distorsión, ni la oscuridad o languidez que tan bien sabían plasmar en sus creaciones.
El disco no fue una locura en ventas, tal y como se hacía de evidenciar, pero sí que sirvió para acercar a bastante gente a un grupo cuya música hasta entonces parecía destinada solo a una minoría muy selecta. Es, además, un muy buen punto desde donde empezar a descubrir su discografía, absolutamente interesante y sin desperdicio. Una de las bandas de culto más relevantes de los últimos 25 años, sin ninguna duda.
Lo mejor: Un disco de buen Indie Rock con toques Pop. La sencillez y efectividad de sus temas, transmiten mucha energía.
Lo peor: Tal vez pueda parecer demasiado simple para la calidad musical de la banda.
Alternativas: The Melvins, Yo La Tengo, Dinosaur Jr, Mudhoney, Nirvana
Nota: 8/10
Se grabaron tres videoclips para promocionar Dirty, que fueron los siguientes.
100%
Youth Against Fascism
Sugar Kane
