Había bandas que solamente por su imagen ya eran capaces de causar gran fervor entre el público. Luego había bandas que no poseían una estética impactante, pero que lo compensaban haciendo una música deliciosa. Y luego estaban Pantera.
Creo que no me cansaré de ver esto, posiblemente de los mejores vídeos grabados en directo que se hayan hecho jamás. Una pena que el 101 Proof fuese el directo oficial de la banda y no ésto (Donington ‘94, creo), siempre he pensado que ese disco no hacía justícia a lo que eran Dimebag Darrell y compañía encima de un escenario.
Por cierto, prácticamente ni me acordaba, pero el pasado Miércoles se cumplieron 15 años de la muerte de Kurt Cobain. Aunque en la actualidad Nirvana no son una banda que me interese demasiado, tengo que reconocer que (al igual que en otros miles de casos) ellos fueron los que me introdujeron en ésto del Rock (no los únicos, pero uno de ellos). Y cuando estaba jodido por cualquier cuestión, casi siempre me refugiaba en el abstracto y decadente mundo de Kurt, sus letras raras pero llenas de sentido, sus riffs cortantes y distorsionados, como mal afinados, su actitud autodestructiva en los directos que veía por la tele, la honestidad brutal con la que hablaba en las entrevistas que le hacían, todo eso me marcó bastante a nivel musical (y en parte también a nivel personal).
Han pasado 15 años, pero no nos olvidamos de tí, Kurt, ni de tí, Dimebag, ni de todos aquellos que nos hicísteis vibrar, llorar y sentir, y ya no estáis entre nosotros. Esta entrada va dedicada a todos vosotros (que cada uno piense sus propios nombres y apellidos, yo tengo los míos, que seguro que no coinciden con los de los demás, ni falta que hace).
