Decía en mi anterior entrada que próximamente iba a hablar sobre la que es, en mi opinión, una de las danzas tribales más bellas, espectaculares, temibles y seguramente también más populares del mundo; la Haka neozelandesa.

Precisamente Nueva Zelanda es el rival de la selección española mañana en el primer partido de la Copa Confederaciones. Aunque no se sabe todavía si el equipo de fútbol realizará esa danza para la ocasión, la “excusa” es perfecta para hablar un poco sobre la misma, descubrir sus orígenes, su significado y cómo puede impactar psicológicamente en el rival.

Antes que nada, ejemplificaremos lo que es la Haka con un ilustrativo vídeo. Todos los vídeos que postearé en esta entrada son de los All-Blacks (la selección de rugby de Nueva Zelanda), que es la que lo ha llevado a sus más altas cotas de popularidad.

Los orígenes de la Haka nos llevan a las grandes guerras tribales de lo que hoy conocemos como Oceanía. Samoa, Islas Fiji, Tonga, y otros países de origen también tribal, enseñaban esas danzas de origen maorí para crear tensión y miedo a sus rivales. Era pues una danza de características bélicas, que se realizaba únicamente antes de comenzar la batalla. Cada tribu tenía además una danza diferente del resto, con lo que, además de tener connotaciones guerreras, también servía para distinguir a una tribu de otra, y como reafirmación por parte de esa tribu de pertenecer a un colectivo y estar orgulloso de ello. Algo así como los himnos de las naciones actuales.

La Haka es, además, un símbolo de identificación nacional para la población neozelandesa (sobretodo aborigen) en la actualidad. La toma de la isla por parte del colonialismo británico en 1840 creó muchas rencillas y divisiones que aún hoy perduran entre los dos sectores principales de la población; la población descendiente de los primeros habitantes (aborígenes y maoríes) y la población descendiente de los colonizadores británicos. La Haka es, pues, una manera que tiene el pueblo para no olvidar de dónde han venido, dónde están sus raíces y quiénes son sus antepasados.

La Haka fue utilizada por primera vez con fines deportivos en 1905, en un partido que enfrentaba a Nueva Zelanda precisamente con un combinado de equipos de Inglaterra. Detrás de eso estaba, obviamente, una reivindicación de tipo político, que no era otra que el fin del colonialismo y la constitución de Nueva Zelanda como país libre e independiente. Dos años después una orden real declaraba al pequeño país como nación soberana y libre del colonialismo británico.

En cuanto a la danza de la Haka en sí, actualmente nos encontramos con que existen dos versiones; la Haka Ka Mate y la la Haka Kapa O Pango, que es la que fue compuesta expresamente para los partidos de los All-Blacks.

La Haka Ka Mate es la que bebe más directamente de las danzas tribales que he comentado antes. Su danza es menos agresiva que la de los All-Blacks, y su letra evoca al sol y a los mitos de la tradición maorí (el “hombre peludo” como símbolo de valentía, por ejemplo).

Ésta es la letra de la Haka Ka Mate, tanto la original en maorí como su traducción aproximada al castellano.

“Ka mate! Ka mate! Ka ora! Ka ora!
Ka mate! Ka mate! Ka ora! Ka ora!
Tenei te tangata puhuru huru
Nana nei i tiki mai
Whakawhiti te ra
A upa….ne! Ka upa…ne!
A upane kaupane whiti te ra!
Hi!

“¡Muero! ¡Muero! ¡Vivo! ¡Vivo!
¡Muero! ¡Muero! ¡Vivo! ¡Vivo!
Este es el hombre peludo
Que trajo el Sol
Y lo hizo brillar de nuevo
¡Un paso hacia arriba! ¡Otro paso hacia arriba!
¡Un paso hacia arriba, Otro hacia arriba….el Sol brilla!”

En cuanto a la Haka Kapa O Pango, su origen es más, por decirlo de algún modo, “artificial”. Está adaptada en las mismas danzas tribales, pero ha sido rediseñada exclusivamente para que los All-Blacks la puedan realizar justo antes de los partidos. Su coreografía es mucho más larga, intimidatoria y agresiva, y su letra es claramente más violenta que la Ka Mate, con cuestiones sobre honor, pertenencia a la tierra e incluso supremacía (entendida como victoria en la batalla) que no existen en la otra.

“Kapa o Pango kia whakawhenua au i ahau!
Hī aue, hī!
Ko Aotearoa e ngunguru nei!
Au, au, aue hā!
Ko Kapa o Pango e ngunguru nei!
Au, au, aue hā!
I āhahā!
Ka tū te ihiihi
Ka tū te wanawana
Ki runga ki te rangi e tū iho nei, tū iho nei, hī!
Ponga rā!
Kapa o Pango, aue hī!
Ponga rā!
Kapa o Pango, aue hī, hā!”

“All Blacks, dejame ser uno con la tierra
Esta es mi tierra, que vibra
¡Es mi hora! ¡Mi momento!
Esto nos define como All Blacks
¡Es mi hora! ¡Mi momento!
Nuestro dominio,
Nuestra supremacía triunfará.
Y llegará a lo más alto.
¡Helecho Plateado!
¡All Blacks!
¡Helecho Plateado!
¡All Blacks!”

Normalmente en éstas situaciones el rival suele quedarse atónito, e incluso desconcertado, y la Haka suele hacer que el jugador contrario pase buena parte del partido con la mente en otro sitio. Sin embargo, ésto no suele suceder entre naciones tribales. De hecho, muchos otros países, como por ejemplo Tonga, responden a la Haka con sus propias danzas, creando un espectáculo que a veces es incluso más bello y merecedor de pagar una entrada que el partido en sí mismo.

Otros países, por su parte, intentan hacer frente a la intimidante danza mirando a su rival a los ojos, o como hizo una vez la selección francesa, plantándose a un metro de la “zona de peligro”.

Mañana se puede repetir otra vez la historia, con la selección de Vicente Del Bosque como invitado principal. Aún no sabemos si habrá o no Haka, pero en cualquier caso, yo recomiendo a los futbolsitas de “la roja” que no se dejen intimidar, que estén pendientes del partido y que, de paso, disfruten del espectáculo. Además, el partido no lo ganará quién haga mejor su danza, sino el que meta más goles. Y en eso España tiene todas las de ganar.