Normalmente las campañas publicitarias que suelen traer como reclamo a personajes famosos tienden a gustarme más bien poco. Puede haber excepciones, pero normalmente me da la sensación de que, como el producto a anunciar o no es muy bueno o no hay mucho que decir sobre él, sencillamente se opta por poner una cara famosa para que lo asociemos con que algún día seremos como esa persona (lo cuál es ridículo, pero bueno, algún día tendré que dar mi opinión sobre el tema celebridades y querer parecernos a ellas en vez de ser nosotros mismos).
Más en concreto, tampoco me gustan mucho las campañas de Nike (empresa de la que me ahorraré calificativos morales, quizá otro día). Suelen ser muy imaginativas y tener un gran trabajo detrás, pero normalmente me dejan bastante indiferente. La única excepción más o menos reciente es cuando usaron un tema de Johnny Cash para crear uno de los anuncios más bellos que he visto en mi vida. Aún todavía se me ponen los pelos de punta.
Pero hoy no voy a hablar de anuncios que evoquen pena o tristeza, sino todo lo contrario. Y es que la susodicha Nike lanzó, con motivo de los Playoffs de la NBA, una serie de anuncios para promocionar su línea de zapatillas deportivas. La gracia de esta serie de anuncios reside en sus protagonistas; dos muñecos de gomaespuma que interpretan a los MVP de la liga en 2008 y 2009: Kobe Bryant, la estrella de los Lakers, y Lebron James, su homónimo en los Cleveland Cavaliers (apodados para la ocasión como los “MVPuppets”).

La serie consta de 6 anuncios (aunque se espera que, debido a su éxito, se rueden varios más), que retratan de manera cómica diversas situaciones relacionadas con estos dos jugadores. Toda la acción ocurre en un apartamento en el que Lebron y Kobe viven, y en el que les ocurren diversas situaciones inocentes pero divertidas. Os dejo esos 6 anuncios para que disfrutéis con ellos.
1. Comienzan los Playoffs
Aunque Kobe ya está más acostumbrado a jugar Playoffs cada años, su compañero Lebron es mucho más joven que él y aún sigue emocionándose cuando llega el momento. Es por eso que, en uno de sus típicos rituales, deja el apartamento perdido de talco y tiza. Luego a ver quién es el guapo que lo recoje todo…
2. Cuidando del pequeño Dez
Nadie se libra de tener que cuidar de vez en cuando del hijo de la vecina, ni siquiera dos superestrellas del deporte. Es por eso que, cuando la sra. Smith (su vecina) les pide a Kobe y Lebron cuidar de su hijo, a ellos no les haga ni una pizca de gracia. Es, básicamente, un niño pesado que no se calla ni debajo del agua. Pero ellos saben muy bien qué hacer para tenerlo tranquilo.
3. Saltando en el coche con Kobe
Todos conocemos ese famoso vídeo en el que se veía a Kobe Bryant (el de verdad) saltar por encima de un coche. Aunque finalmente quedó probado que aquello era más falso que un billete de 600 euros, su homólogo de gomaespuma intenta otra vez lo mismo. ¿Lo conseguirá?
4. Uno contra Uno a medianoche
Como ya sabemos, uno de los grandes problemas de las estrellas de baloncesto (especialmente en la NBA) es su desmedido ego. En una de las clásicas discusiones que ambos tienen en el apartamento (que si he metido 81 puntos en un partido, que si te hago un triple-doble con los ojos cerrados) Lebron y Kobe deciden jugarse un partidito dentro de casa para ver quién es mejor, molestando con ello a la sra. Smith, que no duda en llamarles la atención.
5. La cinta de vídeo más imparable
Fruto de ese mismo ego, los jugadores no solo piensan que son los mejores, sino que se encantan a sí mismos cuando se ven por televisión. Tal es el caso de Lebron, que decide ver él mismo lo bueno que es con un DVD con sus mejores jugadas. Toda una sesión de onanismo y narcisismo, vamos. Por desgracia para él, Kobe anda por ahí, lo que significa que el DVD contendrá otra cosa distinta a lo que espera el 23 de los Cavs.
6. Los tres anillos de campeón
Sin duda éste es mi anuncio favorito de los seis. Kobe ha “perdido” su caja con sus tres anillos de campeón de la NBA (que ahora mismo serían cuatro), así que le pregunta a Lebron si sabe donde están. Al final la cosa deriva en un diálogo divertidísimo donde Kobe le echa en cara a Lebron sus tres anillos, y el hecho de que él aún no haya ganado nada. Destaco la danza que se marca Kobe al final, el auténtico creo que dijo que si ganaban la final de la NBA (cosa que pasó) iba a hacer esa danza frente a las cámaras. Desternillante del todo.
Y de momento lo dejamos aquí, en caso que haya más episodios de los “MVPuppets”, volveríamos con otra entrega. Hasta entonces, sean felices y hagan bondad (pero poca).