Respecto al tema de los videojuegos siempre he tenido una teoría, que es bien sencilla; a más sencillez tanto técnica como “argumental” de un juego, mayor es su capacidad de adicción. He visto auténticas maravillas en Flash que me han tenido noches enteras enganchado, mientras que superproducciones fastuosas me han aburrido al poco rato de haberlos probado.

Ahora me topo con un juego que recuerda, aunque no directamente, uno de mis programas insignes de la infancia: Humor Amarillo. En éste juego manejas a un hombre al que le han secuestrado su hermano, y la única manera de liberarlo es ganar el gran concurso Ching-Chong, una carrera de obstáculos donde un robot japonés sospechosamente parecido a Mazinger Z le hará pasar las de Caín. El juego es gracioso porque refleja todos los tópicos de éstos concursos japoneses tan sádicos y crueles de manera muy divertida, y te engancha de manera muy traicionera, cuando te das cuenta ya estás totalmente metido en él y no puedes hacer otra cosa que seguir jugando.

Lo único que echo en falta es que, al no ser un juego oficial de Humor Amarillo (sino simplemente algo que se parece a los concursos de la tele japonesa), no esté ni el Chino Cudeiro, ni la prueba de las zamburguesas ni el General Takeshi puteando a sus subordinados. Supongo que no hay nada perfecto.

Enlace sacado de Minijuegos. Lo tenéis debajo, junto con un par o tres de capturas.

Ching Chong Beautiful
Han secuestrado a tu hermano y debes superar diferentes pruebas al estilo Humor Amarillo para rescatarlo. Entrena fuerte porque los circuitos son muy duros

¡”Oh no, habéis matado al Chino Cudeiro!”

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